miércoles, 27 de febrero de 2013

Claro que no es tan difícil...

Ayer, martes 26 de febrero de 2013, don José Luis Casas, Catedrático de Historia, publicaba en Diario Córdoba un artículo de reflexión titulado "¿Tan difícil es?", el cual publicamos a continuación.

¿TAN DIFÍCIL ES?
JOSE LUIS Casas 26/02/2013

Ha comenzado el tiempo que la mitología católica denomina Cuaresma. Quienes vivimos nuestra infancia en el nacionalcatolicismo sabemos que entonces todo quedaba impregnado, más bien inundado, por las prácticas religiosas relacionadas con ese periodo del año litúrgico. Ahora bien, el paso del tiempo, que vivamos en una España que según la Constitución es laica, o aconfesional, no significa que los ciudadanos se vean libres de estar sometidos a las prácticas de quienes se definen como católicos, o al menos son militantes de las muchas cofradías que pululan por la tierra andaluza. En estos días se anuncian traslados, vía crucis y ensayos que alteran la vida cotidiana de nuestras ciudades. Son el preludio de esa gran fiesta popular, entre lo religioso y lo profano, que es la Semana Santa. Se abren establecimientos con el nombre de casas de hermandad (o cuartelillos) en competencia desleal con los hosteleros que prestan sus servicios a lo largo del año, y a todo ello se añade que para esas actividades cuentan con el apoyo y la colaboración de las autoridades municipales. Alcaldes y concejales de todas las formaciones políticas participan en esas celebraciones, y cuando llegue la Semana Santa los veremos en nuestras calles acompañando los desfiles procesionales, unas veces argumentarán que eso tiene que ver con la tradición, y otras que es un compromiso con el pueblo, al que le gusta ver a sus representantes en esos actos, como me manifestó en una ocasión un alcalde de Izquierda Unida.
A estas alturas del siglo XXI, aún no se ha comprendido el significado de un modelo laico de convivencia. Todavía encontramos pueblos que designan como alcaldes o alcaldesas perpetuas a imágenes religiosas (de hecho ha acontecido no hace mucho en nuestra provincia), lo cual es una afrenta al sentido común, a la razón y a los principios de un Estado laico y democrático. Quizás debería ser de obligada lectura el conocido discurso de Azaña en las Cortes Constituyentes de 1931, cuando pronunció aquella frase, tan escalofriante para algunos, de "España ha dejado de ser católica", si bien el contenido completo del discurso transmite unas ideas que tienen poco de aterradoras y más bien son un ejercicio de reflexión sobre un problema político que Azaña se negaba a considerar como problema religioso.
Han pasado más de ochenta años desde aquella intervención parlamentaria y muchos no se enteran de cuál debe ser la función de un representante público en su relación con las instituciones católicas, quizás porque desde la Transición nadie, o casi nadie, tomó la decisión de dejar claro qué significaba la separación de la Iglesia y el Estado. No lo hicieron los gobiernos de Suárez, pero tampoco los de Felipe González. Pero a veces uno se encuentra con sorpresas, como cuando hace poco más de una semana leí una entrevista con Iñaki Azkuna, alcalde de Bilbao, católico y militante del PNV, quien ante las críticas del obispo de la diócesis por su participación en bodas de homosexuales, había dado la siguiente respuesta: "Ante la Virgen de Begoña soy el más católico. En el Ayuntamiento soy el más laico". Al leerlo no pude evitar hacerme la pregunta: ¿tan difícil es? No concibo la dificultad de los alcaldes para actuar de acuerdo con los principios de un Estado que ya no tiene entre sus funciones la curación de las almas, como dijo Azaña, sino otras ocupaciones bien diferentes, entre las cuales no debería estar su participación en oficios, ceremonias y procesiones. Todos cuantos se van a pasear junto a las imágenes deben saber que quizás algún día eso se vuelva contra ellos, por no ser capaces de respetar que los ciudadanos son un conglomerado diverso y que todos no son católicos, e incluso hay quienes no se vinculan a ninguna confesión religiosa.
* Catedrático de Historia

Personalmente agradezco al profesor Casas su artículo, pues a través de él podemos hacer un seguimiento histórico de nuestra Cuaresma, y por supuesto Señor Casas, atreverme a marcarle un par de lapsus que a buen seguro no habrán sido motivados por su ímpetu a la hora de escribir este artículo de opinión, más seguramente por el corrector automático de su smartphone o el dichoso PC.

Efectivamente el pasado 13 de febrero de 2013 comenzó el tiempo litúrgico para los cristianos de la Cuaresma. Esto implica que para todos aquellos que no tengan el don de la Fe, y por tanto no hayan visto aún el camino, es simplemente un mes de febrero más en el calendario. Como buen historiador que es sabrá que este periodo de 40 días recuerda al periodo en el que el personaje histórico de Jesús se mantuvo en el desierto como paso previo a su misión pública, lo cual podrá corroborar a través de textos romanos a los que seguro que ha tenido acceso. Por lo tanto ha debido ser un error que lo denomine mitología, pues este término tan sólo se refiere, según la Real Academia de la Lengua, al conjunto de mitos de un pueblo o cultura, especialmente de la griega y la romana (sin perjuicio de que en Grecia o Roma haya cristianos, claro). Y un mito, según la misma fuente, es una narración maravillosa fuera del tiempo histórico [...], una historia ficticia o personaje literario o artístico [...], o bien una persona o cosa rodeada de extraordinaria estima; a la vista de esta última acepción, puede que no se trate efectivamente de un error, sino de una estima desbordada por nuestra Fe.

Efectivamente durante la Cuaresma se anuncian traslados, Ensayos y Vía Crucis, aunque desconozco en qué términos éstos alteran la vida cotidiana de nuestras ciudades, pues éstas últimas no son sino la confluencia de multitud de intereses distintos pero complementarios. Como bien sabrá usted, Señor Casas, el Vía Crucis fue traído a Occidente desde tierra Santa por el Beato Álvaro de Córdoba, en pleno siglo XV, habiéndose seguido su ejercicio en nuestra tierra desde entonces; y por extensión no sólo en Andalucía, sino en todo Occidente. Y no tenga la menor duda, para su tranquilidad, que cualquier Vía Crucis externo, ensayo o traslado cuenta con los permisos municipales correspondientes, tal y como ocurre con las Cruces de Mayo, Feria (de Nuestra Señora de la Salud), manifestaciones, concentraciones ciclo-turísticas, carreras populares y un larguísimo etcétera. Esta es la vida cotidiana de Córdoba, la del entendimiento.

Al finalizar la Cuaresma efectivamente se celebra la Semana de Pasión, en la que estoy totalmente de acuerdo con usted en que se mezcla lo religioso y lo profano. De hecho es una celebración en la que se mezcla lo religioso, folclórico, cultural, musical, familiar e incluso lo histórico, abierta no sólo al prácticamente sino a todo aquel que quiera acercarse a ella. No se excluye a nadie. Y tanto es así, que el propio Julio Anguita González, famoso político comunista, no tuvo nunca reparos en reconocer que le encantaba contemplar el paso de las procesiones por la calles del centro de Córdoba, con especial gusto por Nuestra Señora de las Angustias Coronada. Y a diferencia de algunas "miembras" de cierto partido político en el gobierno municipal que se atrevió a gritar un "¡¡NO!!" a la imagen de María Santísima de la Candelaria un Domingo de Ramos, el señor Anguita nunca gritó a ninguna, ni por supuesto se le gritó a él. Como verá, señor Casas, una fiesta totalmente abierta.

Sobre la participación de políticos en actos religiosos, tal vez tenga usted razón en que no se deberían unir ambos mundos, pero: ¿Qué hacemos con los políticos cofrades? ¿Está usted proponiendo que dejen de pagar su cuota de hermano durante sus mandatos? ¿Deberían dejar de ser ciudadanos para ser políticos? Cuando aquella edil de la que le hablaba antes gritaba, y no precisamente "Vivas", a la Candelaria, ¿lo hacía como ciudadana o como política? Si lo hizo como política tal vez debería haber dimitido, pero si lo hizo como ciudadana, no entiendo que pidiera perdón posteriormente; lo haría en el uso de esa libertad de expresión al que tanto aluden algunos. Tal vez usted se esté refiriendo a las representaciones institucionales, no a las de un político individualmente. Pues tal vez. Tal vez debieran dejar las varas de oro a los hermanos con el número uno en el registro de antigüedad. Aquellos a los que no se le cayó ningún anillo por perseguir que la obra social de su hermandad fuera cada vez mayor. O a aquellos otros que promovieron becas de estudio sufragadas por la hermandad para los niños más necesitados del barrio. O tal vez a los que dedican días enteros a la puerta de los supermercados para recoger alimentos para las personas que no tienen nada que comer; sí, sí, ha oído bien, a las puertas de los supermercados, sin robar ni un sólo kilo de comida ni empujar ni amenazar a la cajera. A esos políticos, estoy de acuerdo que habría que quitarlos de los cortejos. 

Lo que me resulta curioso es que usted haya nombrado solamente a Azaña para dirigir a sus lectores hacia donde usted cree que está la verdad. Le recuerdo que Niceto Alcalá Zamora fue un hombre de misa y comunión diaria, o que durante la misma II República existió un gobierno de coalición que gobernó durante la mitad de la república y que no estuvo de acuerdo con esta ideología política que prohibió que cualquier persona se reuniera con sus hermanos de Hermandad sin solicitar el permiso pertinente; insisto, no para hacer un Vía Crucis en la calle, sino para reunirse en un Cabildo privado a sus hermanos. Y mientras que Azaña gritaba "España ha dejado de ser Católica", parte del pueblo cantaba:

Se dice en el bando azul
que España ya no es cristiana
pero aunque sea republicana
aquí la que manda eres tú
Estrella de la mañana

Pero no se crea, señor Casas, que no estoy de acuerdo con usted. La libertad de expresión debe primar. En la misma Constitución a la que usted alude, y que es laica o aconfesional según sus propias palabras, le recuerdo que en su artículo 10 establece que el libre desarrollo de la personalidad y el respeto a la Ley y a los derechos de los demás son fundamentos de orden político y de paz social. Este artículo me obliga a mí personalmente a entender que haya quien pueda decir que no le gustan las procesiones ni las manifestaciones religiosas. Y como buen ciudadano (e incluso cristiano) siempre lo he respetado. Pero también obliga a éste último a entender que haya quien sí crea en ellas, por lo que convendrá conmigo en que la negativa de la Universidad a anunciar en su página web los cultos de la Hermandad Universitaria (fundada por miembros de la Universidad y entre los que el 80% son universitarios de la UCO), por miedo a que alguien se ofenda, no sólo es una solemne idiotez sino que además va en contra del propio artículo 10 e incluso del 14, donde se nos protege a todos por igual sin distinción por motivo de religión. Y todo ello a sabiendas de que en los medios de la Universidad se anuncian charlas, reuniones, mesas redondas y otros foros de toda índole, sin que nadie se ofenda por ello ni pida su retirada.

Por lo tanto, señor Casas, claro que no es tan difícil. Claro que se puede convivir con aquellos cristianos cuya mayor expresión pública genera 42 millones de euros anuales en la ciudad, según estudios recientes. Que tal vez se tomen una cerveza en su Casa Hermandad (insisto CASA Hermandad), pero que cuando salen en procesión generan muchas cervezas y flamenquines en la hostelería de Córdoba. Claro que se puede convivir con orfebres, bordadores, músicos, doradores y tallistas. Incluso aunque obliguen a cortar el tráfico algunas tardes del año, al igual que ocurre con la feria o las manifestaciones. Y ¿sabe por qué?. Porque la historia a la que alude nos enseña que sólo entendiéndonos y respetándonos podemos seguir escribiéndola.

Le invito a que asista a nuestro próximo ensayo de costaleros, e incluso al Vía Crucis que celebraremos con la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario, el próximo 15 de marzo, para que pueda ver desde el interior en qué consiste este ejercicio que llevamos haciendo en el Calvario desde hace 300 años, y no lo descarte (y s.D.q.), cogerle el gustillo a lo cofrade.

David S. Pinto Sáez
Licenciado en Administración y Dirección de Empresas

13 comentarios:

  1. Simplemente, bravo!! David.

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  2. No se puede decir mejor

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  3. Doy gracias a Dios por el día que Él te puso en mi vida. Por ello es nuestro Capataz.

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  4. Asi se escribe y se documenta alguien cuando sabe de lo que habla.

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  5. creo que a quedado bastante claro, ahora hay que tomar nota

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  6. David, hermano, llámame simple, vulgar o como tu quieras, pero: OLE TUS HUEVOS !!
    PacoYuste

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  7. Por cieto David,
    ¿DEJO USTED ALGO EN EL TINTERO?, perfecta respuesta. GRACIAS. ARRV.

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  8. Yo no tengo ni idea de política y menos ahora.Lo
    Que si se esque com mi sentimientos no juega
    NADIE.
    Un saludo muy fuerte para todos mis HERMANOS.

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  9. David, asi se hace, y esto se deveria publicar también en los medios de comunicación. Y como dice Paco Yuste, yo voy a ser un poco más vulgar: " OLE TUS COJONES!!!!

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  10. Luisa.

    David, tu exposición sobre este comentario, he de decir que me llena de orgullo el respeto con el que has tratado este tema y tan lleno de verdad.
    Así es las respuesta de un verdadero cristiano, no con ofensas, si no con una invitación a conocer y vivir nuestro trabajo, que más que perjudicar, beneficia a muchos como tú bien dices.
    Reflexionemos sobre cuantas personas están deseando que llegue la Semana de Pasión para lograr ingresos que durante el año no pudieron percibir.
    Quisiera aprovechar para decir también, cuantos son los que se pasan criticando el catolicismo y luego lo usamos cuando nos interesa. Como catequista, he escuchado en mis clases de confirmación, renegar de nuestra fe, pero acudir después a celebrar la primera comunión, matrimonio, funeral, etc... Sólo por el simple hecho de que todos lo hacen, como recibir un regalo perfectamente envuelto pero vacío en el interior.

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    1. Qué grande es usted, doña Luisa. Estamos encantados de tenerla cono seguidora.
      Un abrazo y muchas gracias.

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  11. Gracias David por tu encendida defensa de la libertad.Tambien nuestra libertad, la de los que somos seguidores de Jesús, es importante, y sobre todo David gracias por la forma elegante de tus exposiciones y por hacerlo con el contundente peso de los argumentos.
    No se puede decir más claro.
    Muchos ataques vienen desde el desconocimiento y los prejuicios.
    Gracias otra vez, David
    PPV

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    1. Gracias PPV a ti por seguir el blog, por mostrarnos el camino maduro del buen cristiano alejado de la efervescente juvenil, por haber dirigido esta hermandad durante tanto tiempo para que hoy podamos nosotros rezar al Señor del Calvario... Y sobre todo gracias por censurar nuestros actos cuando estamos equivocados, porque así sé que este comentario es sincero.
      El problema no es sólo que las hermandades reciban ataques, pues es parte de nuestro cometido, sino que no siempre sepamos diferenciar la esencia del artificio; y utilizó aquí palabras tuyas.
      El buen cristiano debe conocer su historia y naturaleza para poder defenderse, y con ello evangelizar. Y éste es el fin de este blog, más allá de las fotos y los vídeos.
      Gracias siempre a ti por dar aliento a está cuadrilla, de la que sabes te sentimos como uno más

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