miércoles, 25 de noviembre de 2015

El medio y la caña

Hace prácticamente un siglo que "Neurons" escribió un gracioso, y no por ello falto de razón, artículo titulado "El medio y la caña",  a través del cual comprenderemos no sólo la importancia del líquido elemento andaluz, sino también algo más a cerca de estas medidas tan vitivinícolas.

"¿Quién no conoce estas dos palabritas simbólicas de nuestro extenso y báquico vocabulario andaluz?
He aquí dos expresivos vocablos, el uno cordobés, sevillano el otro, con los que nos valemos para pedir el oloroso jugo de las vides.
El gusto al inmejorable vino que por aquí se cría ha hecho famoso el medio en córdoba y la caña en Sevilla, y esta popularidad va creciendo a medida que aumentan los aficionados al mosto. La caña, uno de los diversos vasos en donde beber los líquidos de las viñas jerezanas; el medio, originario quizá de la antigua medida de medio cuartillo, son los dos recipientes que pide la sed del bebedor; aquella, la mitad del vidrio vacía; éste, hasta los bordes, derramándose si se puede.
Es el vino el productor de la más variada hipocresía: tómase antes de comer, porque sirva como estimulante al estómago; después, porque ayuda a realizar la digestión; cuando se tiene ser, porque refresca; si hace mucho frío, porque calienta; si está lloviendo, porque contrarresta la humedad exterior; si hace calor, porque ayuda a resistirlo; si no se tiene ganas de laborar, porque alienta al trabajo; siempre hay aquí ocasión para llegar a la espita de madera, torcerla y recoger en el cristalino medio el chorro de oro que exhala suave aroma.
Solamente el empedernido bebedor es claro y sincero: para él, siempre sienta bien el vino, y siempre se halla él dispuesto a aceptar uno o varios medios, una o varias cañas de vino.
Observad una serie de viñetas en que aparece el hombre de distintas actitudes: ya alegre y discreto en el banquete donde se reúnen los esplendores de la riqueza y la cultura; ya brutal y encanallado en la sucia tasca. Cuando el vino apareció en la vasija, después de haberlo obtenido estrujando el racimo de uvas, comenzó una nueva era en la vida del hombre, no menos merecedor de ser apuntada en la historia de la humanidad que aquella otra representada por el descubrimiento de la pólvora. Acumuló esta en negra masa el odio. Fermentó e el cristal el vino por obra y gracia de la alegría.
El cañón se inventó para dividir por el odio a los hombres; el tonel, para congregarlos y unirlos.
Al paso que el vino alegre, cortés e ingenioso se evapora en canciones, en rasgueos de guitarra, en dichos graciosos. en donosas burletas y alguna que otra vez en bárbara riña, el cañón con su acción estruendosa, causa la disgregación y es el elemento más cruel que discurrieron los hombres para luchar los unos con los otros.
Rindamos, por tanto, enfrenada pasión al medio, flor de cristal en el que se vierte y en donde apuramos el zumo de uva, lleno de inocencia y rebosante de gracia infantil."

Ni que decir tiene que, por la época en la que se escribía este artículo, algunos trabajos se pagaban (en parte) en vino; como el que hacían los faeneros.

jueves, 29 de octubre de 2015

Entrevista a Pedro Manzano Beltrán (II)

11.- Fuera como fuese lo cierto es que cuando entre en su taller una imagen, lo hace la esencia de la hermandad. ¿Con qué sentimiento suelen depositar en sus manos las imágenes los cofrades? ¿Se les reza antes de “abandonarlas”?

Los sentimientos generalmente son de pesar, pero también de esperanza ya que han tomado la mejor decisión para la imagen y esperan que una vez terminado el tratamiento vuelva en todo su esplendor. 

Sí, se les suele rezar, tenga en cuenta que aunque estén descontextualizadas en el taller sigue siendo la imagen devocional que mueve a la fe y por consiguiente ha de seguir recibiendo todo el cariño que recibía en su altar de cultos, camarín o capilla. El término “abandonarlas” no lo considero oportuno en estos casos, puesto que son momentos en los que más se les recuerdan, echan de menos y más presentes están en la vida de los cofrades

Virgen del Carmen. Oleo sobre cobre. Anónimo S, XVII. Restaurado por Pedro Manzano Beltrán

miércoles, 28 de octubre de 2015

Entrevista a Pedro Manzano Beltrán (I)

La imaginería es, dentro del mundo cofrade, una de las tareas que más curiosidad generan hoy en día. No son pocas las hermandades, tertulias o grupos jóvenes que se acercan a los talleres donde los imagineros dan forma a las nuevas devociones, o donde nacen aquellas imágenes secundarias que, en algunos casos, llegan a convertirse en verdaderos protagonistas de los misterios. Emuladores de la propia creación, los imagineros dan vida a las escenas que cada año llenan nuestras calles durante una fugaz semana, rellenan nuestras carteras en sus estampas o adornan nuestras casas y oficinas en sus cuadros. 

Sin embargo el tiempo, como para nosotros mismos, se cobra su deuda con esta creación. Los años pasan y sobre las imágenes se depositan las muestras de la devoción alcanzada en forma de restos de incienso, cera o carmín. La oxidación de los ensamblajes, el deterioro de los lienzos, la dilatación de la madera y un largo listado de dolencias de nuestro patrimonio que justifican la existencia de profesionales que velan por el mismo, y entre los que destaca Pedro Manzano Beltrán, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en la especialidad de Conservación y Restauración de Obras de Arte.

En su currículum encontramos colaboraciones con el Museo de Bellas Artes de Sevilla, el Patronato de la Alhambra y Generalife, la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía en diferentes provincias, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, con infinidad de hermandades o distintas comunidades religiosas, por citar algunos ejemplos. Director Técnico en Conservación y Restauración de Obras de Arte en la empresa Serbal S.L. entre 1992 y 2001, miembro de la Red de Expertos del Proyecto Campus de Excelencia Internacional en Patrimonio Cultural y Natural concedido por el Ministerio de Ciencia e Innovación desde el año 2010 o coordinador de material ligneo en la intervención que el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico realizó en los bienes muebles de la capilla del palacio de San Telmo de Sevilla durante los años 2009 y 2010.

Toda una referencia en el mundo de la conservación y restauración de obras de arte, quien amablemente nos recibe para darnos a conocer su trabajo y su propia persona.

Pedro Manzano Beltrán en su taller. Fuente: www.pedromanzano.es

martes, 8 de septiembre de 2015

Salida de San Rafael (y La Fuensanta) de 1935

El domingo 28 de abril de 1935 y tras haber sido solicitado por los labradores de nuestra ciudad al obispo Adolfo Pérez Muñoz, se celebró el acto principal de los organizados en rogativas por la tan necesaria lluvia para nuestra ciudad.

Todo comenzó el jueves 25 de abril con una reunión en el Círculo de Labradores en el que sus miembros se ocuparían de organizar los actos a celebrar durante todo el fin de semana. A ella asistieron numeroso representantes de la Hermandad de Labradores, de la Asociación General de Ganaderos de España, de la Cámara Oficial Agrícola, del Círculo de Labradores o de la Federación de Agricultores, entre otros. Entre otros puntos se acordó solicitar las autorizaciones precisas para celebrar un triduo en rogativas a Nuestra Señora de la Fuensanta, San Rafael y San Isidio, finalizando con una procesión.

Procesión en rogativas de San Rafael, Nuesta Señora de la Fuensanta y San Isidro. 28 de abril de 1935. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

De advocaciones y motivos tras las imágenes. Nuestra Señora de la Fuensanta

Tras las imágenes que nos reciben en los templos, sus coronas, sus procesiones o las plegarias que las acompañan. Detrás de todo eso, a veces podemos encontrar detalles que, casi olvidados, nos recuerdan cuáles pueden ser los verdaderos motivos.

lunes, 31 de agosto de 2015

La curiosa fotografía de la Cutodia de la Catedral de Córdoba de 1905

Son tantas las fotografías y vídeos que vemos cada día, que raramente podríamos imaginarnos nuestra vida sin ellas. Compartimos constantemente nuestros recuerdos, nuestros momentos y los de nuestras familas, sin percatarnos de que con ellos compartimos igualmente el entorno en el que vivimos.

De esta manera, cuando pase el tiempo y alguien recoja dichas fotografías (o dichos archivos), podrá ver cómo eran las calles por las que paseábamos, las plazas donde instalábamos nuestras cruces de mayo o incluso las catedrales donde rezábamos.

Fotografía de la Catedral de Córdoba, hacia 1905

miércoles, 8 de julio de 2015

La historia compartida del Jardín de la Virgen de los Plateros y la Cruz del Rastro

Leyendo sobre la historia de nuestra ciudad, llegamos a la conclusión de que la iglesia de San Francisco y la Cruz del Rastro comparten parte de su historia; y no sólo por la cercanía de sus respectivos emplazamientos, sino por varios episodios que distan más de 450 años entre sí.

El primero ocurrió en 1473, en concreto durante la tarde del Jueves Santo. Se cuenta que al paso de la hermandad de la Caridad, desde un balcón se arrojó un líquido pestilente sobre las andas, provocando unas revueltas contra los judíos que obligó a intervenir a don Alonso de Aguilar, hermano mayor del Gran Capitán. La historia es conocida por todos, estando descrita con todo detalle en obras como Paseos por Córdoba así como en multitud de páginas webs, por lo que no distraeremos la atención de los detalles objeto de este artículo.
Bendición de la Cruz del Rastro. 24 de agosto de 1927

martes, 30 de junio de 2015

De San Rafael a Eros y Psique.

Explica Isidoro Moreno Navarro en su obra "Las Hermandades Andaluzas. Una aproximación desde la antropoligía", cómo cualquier andaluz que haya emigrado fuera de nuestra comunidad puede llegar a hacer coincidir su periodo vacacional con las fiestas patronales de su pueblo/ciudad, portar la imagen de SU patrón/patrona, e incluso proponerse como hermano mayor/cofrade mayor (o el término que en cada lugar se utilice) aún y cuando la designación conlleve un desembolso económico grande (en algunos lugares de Andalucía este cargo lleva consigo invitaciones al resto de hermanos o del pueblo).

Y todo ello, como decía al principio, promovido por un antiguo vecino de un pueblo que desde su niñez tan sólo "pisa" en verano, en chanclas y pantalón corto por la "caló" que se gasta en nuestra tierra por estas fechas. Ese mismo vecino que tal vez no entre en una iglesia mientras que no pisa tierra andaluza (en su lugar de residencia no le da tiempo), que tal vez no rece por las noches para agradecer su prosperidad (aunque sea en tierra foránea) y que casi con total seguridad nunca ha escuchado marchas en el coche en su primer día de vacaciones en su camino a Andalucía.

lunes, 22 de junio de 2015

Orfebre Bernabé García de los Reyes (II)

Sin embargo el buen hacer de Bernabé García de los Reyes atraviesa las fronteras provinciales en poco tiempo, siendo encargada en 1738 la Custodia de la ciudad de Teruel por el obispo Francisco Pérez de Prado. García de los Reyes empleó 4 años en su realización, siendo entregada en 1742.

Custodia de Teruel de Bernabé García de los Reyes. Fotografía publicada en La Hormiga de Oro en 1931

viernes, 19 de junio de 2015

Orfebre Bernabé García de los Reyes (I)

Pasada la festividad del Corpus Christi, y tras la nueva oportunidad de contemplar por las calles de Córdoba la mayor obra de orfebrería realizada en Córdoba, llega el momento de rescatar del olvido a algunos nombres relacionados con la orfebrería cordobesa, y que si bien no tienen el reconocimiento que se merecen por parte de su ciudad, gozan de gran prestigio en otras partes del país.

Como primer nombre quisiera destacar el de Bernabé García de los Reyes, nacido en nuestra ciudad el 1 de noviembre de 1696. Sus padres no contaban con demasiados recursos, por lo que desde pequeño lo acercaron al taller de Alonso Aguilar, platero (maestro mayor de platería) reconcido en aquellos año en Córdoba por su buen hacer, para que el joven Bernabé pudiera ir conociendo el oficio. Aguilar, por su parte y según las crónicas que han llegado hasta nosotros, era un bohemio incorregible, empedernido jugador y poco mirado por el dinero, lo que nos recuerda el caso de otros plateros como el italiano Benvenuto Cellini. 

Custodia de Bernabé García de los Reyes para Espejo. Fotografía: La Hornacina.

martes, 9 de junio de 2015

Dicen las ordenanzas municipales...

Hace ahora 90 años, en 1925, la festividad del Corpus Christi se celebró el 11 de junio, Jueves, por lo que el día 9 de junio, como en 2015, cayó en martes. Y fue precisamente ese día cuando se pudo leer la siguiente noticia a cerca de las ordenanzas municipales:

Artículo 45:
"Todos los vecinos de las casas enclavadas en las calles por donde pase la procesión del Santísimo Corpus Christi, adornarán con colgaduras el exterior de las mismas por lo menos durante el tiempo que se verifica aquella solemnidad religiosa".
El artículo 45 no exigía la clase de adorno ni de colgadura que cada vecino debía instalar, siendo igual de válido el rico tapiz que la colcha de cretona separada ese preciso día del ajuar de la cama; el repostero heráldico de la casa de la familia más ilustre, que la sábana de la más humilde; mantón de manila o ramillete de bombas de luz.

miércoles, 3 de junio de 2015

150 años atrás. El Corpus Christi de 1865

Hace 150 años, en 1865, la festividad del Corpus Christi se celebró el Jueves 15 de junio. En España reinaba en Isabel II y Córdoba quedaba entusiasmada con la música que Vialeti conseguía robar de su bandurria en los salones del Círculo de la Amistad; omnipresente termómetro de la vida social córdobesa. Intentando hacerle algo de sombra el Casino industrial, agrícola y comercial organizaba sus famosos bailes que tanto dieron que hablar en nuestra ciudad, siendo no obstante, la velada organizada en la actual calle Capitulares, delante del altar del Ayuntamiento, la que un año más volvería a reunir a la mayor parte del vecindario.

Tanto es así que se solicita al Ayuntamiento que no permitiera el tránsito de coches diligencias y otros vehículos por el lugar habilitado para la velada, así como la ampliación del horario de la misma.

Recorte de prensa de principios de 1960 de la salida de la Custodia de Arfe de la Catedral. 

martes, 2 de junio de 2015

El Corpus Christi de Córdoba de 1915

¿Cómo se celebró en nuestra ciudad el Corpus Christi hace ahora un siglo? ¿Sería muy diferente del actual? Seguramente algunos aspectos nos sorprenderían por su similitud, si bien otros nos harían caer en la cuenta de que más que la procesión en sí lo que realmente ha cambiado ha sido la propia ciudad.

El primer aspecto que nos llama la atención es la celebrción de la "Velada del Corpus", organizada delante del Ayuntamiento. Durante la misma, el altar que para la procesión se levantaba en el mismo lugar lucía con toda su iluminación, siendo un punto de encuentro de propios y extraños. Para acompañar, la mayoría de los balcones de las calles aledañas se encontraban igualmente iluminados, resultando de una brillantez poco usual en la época. La mayor parte de los balcones de la carrera se encontraban adornados con colgaduras y flores, amenizando la velada la banda municipal de música.

Procesión de la Octava del Corpus de 1927, frente al altar situado en el Palacio Episcopal

lunes, 1 de junio de 2015

Por aquellas cosas del destino

Como cada año, al acercarse la fecha de la festividad del Corpus Christi, publicaré varios artículos relacionados con la misma, con la Custodia de Arfe o cualquier curiosidad que sirva para acercarnos un poco más a la grandeza de, aún para muchos, uno de los tres jueves del año que brillan más que el sol.

Hoy podríamos comenzar recordando que fue en 1518 cuando se estrenó, tras 4 años de trabajo, la Custodia de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba. De esta manera, y con un rápido cálculo, caemos en la cuenta de que en tan sólo 3 años celebraremos, D.m., sus 500 años.

Custodia de la Catedral de Córdoba, por J. Laurent. Fotografía: Ateneo de Madrid

viernes, 29 de mayo de 2015

Cuando las cofradías se olvidaron explicar la fe

Hace varios días me contaron la anécdota de un alumno del colegio de mis niños que le dijo en la última evaluación a su madre:

-Mamá, tengo dos noticias. Una mala y la otra muy buena. La mala es que he suspendido, pero la buena es que ya he encontrado el jersey que había perdido.

"Manolito" (podríamos llamarlo así) pensaba que hablando del jersey, aquél por cuya pérdida su madre se enfadó días antes, el hecho de haber suspendido pasaría a un segundo plano o, incluso, desapercibido. Tal vez entendiendo que la parte económica era la más importante; tanto como para olvidar que al colegio se va a aprender y, si se puede, a aprobar. El encontrar algo perdido es siempre bueno, pero supongo que todo convenimos que a la madre el día importante, el de las notas, lo que menos le importaría sería el jersey que tal vez ya daba incluso por perdido. Sobre todo viendo el fracaso de la esencia escolar.

Fotografía cedida por Valentín Moyano

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